¡Qué alegría da poder compartir noticias que tocan de verdad el día a día de nuestra gente! No hay nada que me llene más de orgullo que ver cómo, paso a paso, vamos cuidando lo que más importa: la tranquilidad de nuestras familias en su propio hogar.
Hoy en día, para muchos de nuestros vecinos, mantener el hogar es una batalla diaria debido a cómo han subido los precios.
Por eso, me hace inmensamente feliz poder contarles que se ha dado un paso de gigante para que vivir en nuestro municipio sea más fácil y justo. Hemos sacado adelante unas nuevas reglas para ayudar con el alquiler, pensadas por y para quienes levantan esta tierra cada mañana.
Más que números, son oportunidades
No te hablo de simples papeles, sino de realidades. Hemos escuchado los problemas de nuestros vecinos y hemos adaptado estas ayudas a la vida real:
- Para quienes más lo necesitan: Hemos subido los límites para que familias que pagan alquileres de hasta 1.000 euros (o 1.100 euros si son familias numerosas) puedan recibir este apoyo. Porque sabemos que encontrar algo digno hoy en día tiene un coste alto.
- Abriendo la puerta a más vecinos: Hemos quitado esas barreras de ingresos mínimos que antes dejaban fuera a mucha gente trabajadora. Ahora, más familias podrán solicitar este alivio económico.
- Premiando el arraigo: Queremos que quienes han crecido aquí, o llevan años construyendo su vida con nosotros, se queden. Por eso, estas ayudas valoran de forma especial a quienes llevan al menos cinco años empadronados, protegiendo así nuestro sentimiento de comunidad.
El orgullo de vivir donde pertenecemos
Mi mayor obsesión es evitar el desarraigo. No quiero ver a un joven de nuestro municipio teniendo que marcharse porque no puede costearse un techo en su propia tierra, ni a una familia sufriendo para llegar a fin de mes por el peso del alquiler. Estas ayudas de hasta 3.000 euros anuales son una mano tendida, un mensaje claro de que no están solos.
San Bartolomé de Tirajana merece más, y ese «más» empieza por garantizar que nuestras familias vivan con dignidad. Queremos un municipio donde el turismo nos traiga prosperidad, pero donde el residente sea siempre el protagonista y el corazón de todo.
Seguimos trabajando, con la misma ilusión del primer día, para que cada proyecto sea un motivo más para sentirnos orgullosos de decir que este es nuestro hogar. Lo mejor está por llegar, y lo construiremos juntos, cuidando siempre de lo nuestro.
Alejandro Marichal
Un vecino comprometido con su tierra